Conferencia de prensa del movimiento «Todos por el Agua»

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Conferencia de prensa del movimiento «Todos por el Agua»

Victoria ciudadana en San Miguel del Monte: el movimiento «Todos por el Agua» logra la planta potabilizadora

Tras casi una década de persistencia y compromiso, el movimiento vecinal «Todos por el Agua» de San Miguel del Monte se encuentra ante la inminente inauguración de una planta de ósmosis inversa, un hito histórico para la salud pública local. La organización surgió hace aproximadamente nueve años como respuesta a los preocupantes niveles de arsénico en el agua de red, los cuales alcanzaban hasta 120 microgramos por litro, superando ampliamente el límite de 10 microgramos establecido por el Código Alimentario Argentino. A través de campañas de concientización en escuelas, medios de comunicación y una presencia constante en las calles, este grupo de vecinos —liderado mayoritariamente por mujeres— logró visibilizar un problema invisibilizado por la política local.

La estrategia legal fue el motor que transformó el reclamo social en una obligación estatal. Con el patrocinio del abogado ambientalista Fernando Cabaleiro, de la organización Naturaleza de Derechos, el movimiento impulsó un amparo colectivo que se convirtió en una referencia jurisprudencial. A pesar de no contar aún con una sentencia definitiva, la presión judicial y la realización de audiencias públicas permitieron que se dictaran medidas cautelares para la entrega de agua en bidones y la instalación de cisternas. Las amparistas lograron un consenso con las diversas organizaciones y reparticiones provinciales, previo a la sanción judicial para la pronta inauguración de las obras, que ya se encuentra en estado cercano a la finalización.

El camino hacia la construcción de la planta no estuvo exento de obstáculos y fallas en la gestión pública. El movimiento denunció la falta de compromiso del municipio, que incumplió con el plan de vigilancia epidemiológica y se desligó de las mesas de trabajo técnicas. Asimismo, la intervención de los vecinos fue clave para corregir la primera licitación de la obra, que pretendía volcar los desechos del tratamiento de arsénico a cielo abierto sin el tratamiento adecuado. Gracias a esta vigilancia ciudadana, la planta —que es modular y permite futuras ampliaciones— está lista para operar en este 2026, asegurando agua segura no solo para la generación presente, sino también para las futuras.

A pesar del éxito que representa la nueva planta, el movimiento advierte que la lucha continúa. El próximo desafío de «Todos por el Agua» será fiscalizar que la calidad del agua en las canillas cumpla efectivamente con los estándares legales y presionar por la extensión de la red hacia los barrios periféricos y localidades rurales que aún dependen de pozos contaminados. «Esta obra es producto de los vecinos y vecinas», recalcan los referentes del grupo, quienes aseguran que, más allá de los actos oficiales de inauguración, su prioridad seguirá siendo el control comunitario y la defensa del derecho humano al agua potable.

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