El PJ bonaerense reordena su mapa de poder y Monte sella una unidad estratégica

Política

El PJ bonaerense reordena su mapa de poder y Monte sella una unidad estratégica

El peronismo de la provincia de Buenos Aires ingresa en una etapa de reorganización institucional con las elecciones internas convocadas para el 15 de marzo de 2026. El dato central es la asunción del gobernador Axel Kicillof como presidente del Consejo Provincial del Partido Justicialista, en reemplazo de Máximo Kirchner, tras un acuerdo de unidad que integró al Movimiento Derecho al Futuro (MDF), La Cámpora y el Frente Renovador.
Aunque a nivel provincial se alcanzó una lista de consenso, 16 municipios deberán dirimir sus conducciones en las urnas ante la falta de acuerdo. En esos distritos competirán principalmente tres líneas identificadas por color: Celeste 2 (alineada con la gestión provincial), Azul 4 (referenciada en el kirchnerismo tradicional y La Cámpora) y Blanco 6 (expresiones gremiales o vecinales).
Sin embargo, el caso Monte, exhibe una lógica distinta: allí primó la intervención directa de la conducción provincial para evitar la fractura.

Monte: unidad forzada y reparto equilibrado
En Monte no habrá elecciones internas. La Junta Electoral oficializó una lista de unidad que consagra a la diputada provincial Marcela Basualdo como presidenta del PJ local para el período 2026-2030. La decisión fue el resultado de una negociación impulsada desde la gobernación, que buscó neutralizar una disputa que amenazaba con dividir al peronismo distrital.
El punto de inflexión fue el desistimiento de Guillermo Buñes, quien aspiraba a la reelección en la conducción partidaria. La retirada se produjo tras una directiva política emanada desde el Ejecutivo provincial, lo que habilitó un esquema de integración entre su sector y el armado de Basualdo.
El acuerdo se tradujo en una distribución “50 y 50” entre los espacios históricos y las nuevas agrupaciones, incorporando a todas las ramas del movimiento. El mensaje político fue claro: preservar la cohesión local para fortalecer la estructura provincial.

Los cuatro pilares del poder en Monte
La conducción en Monte descansa sobre cuatro figuras que representan equilibrios internos y proyección provincial.
Marcela Basualdo, presidenta del PJ local, se consolida como figura de síntesis. Si bien encarna la unidad distrital, mantiene un vínculo orgánico con el bloque camporista en la Legislatura bonaerense, mantenido su referencia con Juan Pablo De Jesús, y funcionando como puente entre el territorio y la estructura referenciada en Máximo Kirchner.
Guillermo Buñes, ahora primer congresal provincial, emerge con un rol estratégico. Referente de la agrupación Renacer Peronista y alineado con el ministro bonaerense Andrés Larroque, su cargo le garantiza voz y voto en el máximo órgano deliberativo del PJ provincial, reforzando el blindaje político del oficialismo.
Mirta Piñón, madre de Basualdo y conductora histórica del peronismo local, representa la territorialidad del MDF. Con vínculos políticos con funcionarios provinciales como Carlos Bianco y el propio Larroque, es señalada como la garante del control político y simbólico del distrito.
Por su parte,  La Campora, se articula a través de Laura Gallardo —principal referente legislativa en el Concejo Deliberante— y Fausto Graves, secretario de Finanzas del PJ local. La dupla asegura tanto presencia institucional como control administrativo dentro del partido.

Renacer Peronista: la avanzada del kicillofismo
El espacio conducido por Andrés Larroque se consolida como herramienta política del gobernador dentro del PJ. Su objetivo es disputar influencia a La Cámpora y construir una estructura de cuadros técnicos y militantes alineados directamente con Kicillof.
En la Octava Sección Electoral, Larroque ocupa un lugar como consejero titular y participa en la mesa estratégica del MDF. El despliegue territorial incluye referentes en distritos como San Nicolás (Analía Luna), Necochea (Andrea Cáceres) y Monte, donde Buñes integra el esquema provincial de congresales.
En este contexto, Monte adquiere relevancia no solo por su unidad interna sino por su inserción en una red de alineamientos que trascienden lo local.

El Frente Renovador y la ingeniería de coalición
El Frente Renovador mantiene su identidad partidaria, pero integra las listas del PJ bajo la estrategia de coalición denominada “Fuerza Patria”. El acuerdo político entre Sergio Massa, Máximo Kirchner y Axel Kicillof establece que el PJ funcione como paraguas institucional del peronismo rumbo a las elecciones legislativas.
La ley electoral impide la doble afiliación, por lo que los dirigentes renovadores que participan en las listas justicialistas deben estar formalmente afiliados al PJ. En Monte, el dirigente Andrés Fucillo responde a esta lógica de integración.

Monte como síntesis del nuevo equilibrio
El caso de Monte se destaca por haber evitado la confrontación directa mediante una intervención provincial que priorizó la unidad estratégica. La presidencia de Basualdo, el rol institucional de Buñes, la gravitación territorial de Mirta Piñón y el control administrativo de La Cámpora configuran un esquema de poder compartido.
Más allá de su dimensión distrital, Monte funciona como laboratorio político del nuevo equilibrio bonaerense: integración de sectores, distribución de cargos y subordinación a una conducción provincial que busca consolidar autoridad en un escenario de competencia interna latente.

 

Arriba