Por Carlos Liendro
Desde hace tiempo vamos siguiendo cómo votan los peronistas. O mejor dicho, quienes en elecciones anteriores se presentan con el sello, las banderas, las imágenes del peronismo y luego las traiciona tranquilamente. Uno de los señalados es el gobernador salteño. No tiene problema en decir que no está de acuerdo con la presidenta del partido…
Desde hace tiempo vamos siguiendo cómo votan los peronistas. O mejor dicho, quienes en elecciones anteriores se presentan con el sello, las banderas, las imágenes del peronismo y luego las traiciona tranquilamente. Uno de los señalados es el gobernador salteño. No tiene problema en decir que no está de acuerdo con la presidenta del partido (PJ) y viene tranquilo a Buenos Aires a recibir las dádivas del presidente.
Ayer eso se vio claramente. Algunos militantes conocen la mecánica de ‘porotear’ como se dice en la jerga de juntar diputados o senadores en el Congreso, para sacar una ley a favor o en contra. Poco a poco y pasadas las horas, los legisladores hacían sus discursos, pero la suerte estaba echada, con los votos de 4 provincias. En un momento el titular de ‘Crónica’ (que fue la más transmitió en directo) decía: ‘la pelota la tienen los gobernadores’. En alusión directa a Sáenz (Salta), Jalil (Catamarca), Jaldo (Tucumán) y Passalaqua (Misiones). La votación ya pasado la medianoche fue de 135 votos a favor de la ‘Reforma’ y 115 en contra. 20 diputados obedientes decidieron la suerte de millones de argentinos en el presente y en lo que viene.
El paro de la CGT no alcanzó. Muchos gremios salieron a movilizar, y ya se está pidiendo un paro de 36 hs. La semana que viene lo votado en diputados va al Senado, y se está convocando a ir a la Plaza de los dos Congresos. La gente no se resigna. Lo sucedido en FATE, es el espejo de lo que viene, si la gente entiende cómo es esta nueva jugada siniestra de los grupos financieros, que son los que controlan al gobierno.
Cuando Martínez de Hoz fue ministro de economía (en la dictadura), el plan económico era cerrar fábricas y que entrara todo importado. Los trabajadores quedaban a su suerte, porque el mercado iba a proveer. Esa línea económica de concentración en pocas manos, siguió con Cavallo, Menem, Macri y actualmente hay una violenta lucha por quienes se van a quedar con los nuevos negocios. No serán los trabajadores los que se lleven la mejor parte. Con esta ley (pedida expresamente del norte, como un apriete y promesa para traer capital) es retroceder y tener más mano de obra esclava. Siguen pensando esta clase dirigente en un país chico, y no hay conducción en sus dirigentes (la oposición) porque van divididos. Esto se demostró en el Congreso.
FUENTE: Nueva Gazeta de Grand Bourg

